Skip to content

Entrevista con el bisnieto de Emiliano Zapata- héroe de la revolución mexicana (Parte 1)

  • by

Por Milli Legrain

Crédito de fotos: Fundación Emiliano Zapata

Edgar C. Zapata fue uno de los invitados de honor en el tercer congreso anual de National Latino Farmers and Ranchers. Nos habló del legado de su bisabuelo- Emiliano Zapata- para las luchas campesinas en México, de la identidad compartida entre los campesinos de ambos lados de la frontera y de la necesidad de que México escuche a sus trabajadores del campo.

¿Cómo lo está pasando en el Congreso de National Latino Farmers and Ranchers?

Estoy muy emocionado en este tercer congreso nacional de agricultores latinos aquí en Albuquerque, Nuevo México. Creo que es una experiencia escuchar a los lideres que se congregaron en este lugar y saber que ellos y los mexicanos somos de la misma tierra, de la misma identidad. Hay un cariño a las raíces, pero también un cariño al campo. Como decía mi abuelo Don Mateo, creo que lo que nos identifica es que El campo es la cocina de la ciudad

Me llevo una gran experiencia de la organización y la claridad de hacia dónde ir. Quieren orientar a los pequeños y medianos productores para que tengan una productividad y que los recursos institucionales lleguen directamente al productor y que por ende se tenga una buena cosecha. 

¿Qué es lo que se lleva Ud. a México? 

Estos intercambios también se necesitan en México. Se necesita tener esa atención gubernamental pero también se necesita el apoyo de organizaciones como la que me honró en invitarme a su congreso nacional para intercambiar ideas. 

Tenemos que ser incluyentes en las políticas públicas -en este caso en lo agrario- para atender las necesidades. Que tengamos ese diálogo. El campesino, el agricultor sabe de las necesidades que existen en su comunidad.  

Y estoy emocionado que aquí tengan referencias históricas de México, de la revolución campesina encabezada por los grandes personajes de la historia: Villa, Zapata, Madero…Me llevo una gran satisfacción de que en este congreso se dio la apertura a una explicación histórica porque se engloba, se contextualiza. 

Fue un intercambio de expresiones e ideas. Y ahora debemos preguntar: ¿Qué es lo que falta? ¿Qué es lo que nos toca realizar? Y quisiera que el próximo año los líderes de la asociación de agricultores latinos visiten a México en Cuautla, Morelos invitados por la Fundación Zapata. 

En este congreso hemos hecho un viaje al pasado. ¿Cuál fue el legado de Emiliano Zapata para México? 

En 1910, al promulgar el Plan de San Luis, el líder Francisco  I. Madero llama al pueblo de México a levantarse en armas para derrocar la dictadura de Porfirio Díaz y hacer un cambio democrático en nuestro país.

En la región suriana del centro de México había mucha desigualdad porque allí se establecieron muchos españoles que construyeron durante años las haciendas azucareras. Frente a la necesidad de la  producción masiva de caña de azúcar,  las haciendas despojaron a los pueblos del sur de sus propiedades y aguas. El pueblo mexicano encauzó una revolución el 20 noviembre de 1910 por la falta de oportunidad tanto políticas y sociales. 

En el artículo 3, el Plan de San Luis decía que al derrocamiento de la dictadura de Porfirio Díaz, los campesinos iban a tener la restitución inmediata de sus tierras. Con ese interés, los hombres y mujeres del centro sur de México, iniciaron una revolución campesina en los campos cañeros de Morelos. 

Y en esos pueblos, en Anenecuilco, Estado de Morelos, allí nació el General Emiliano Zapata quien vio – frente a tanta desigualdad –  la necesidad de devolver las tierras, montes y aguas a los pueblos.

Pero Madero no llegó a implementar el plan de San Luis. En 1911, sintiéndose traicionados por Madero, los zapatistas llaman a la lucha nuevamente para reivindicar los ideales de 1910. De 1911 a 1919 fueron años de incansable lucha  contra los distintos gobiernos que se establecieron en la ciudad de México para exigir la restitución de sus tierras.

En 1919 Zapata fue asesinado. Desde entonces se ha convertido en un símbolo que todos los gobiernos mexicanos han intentado manejar.

Lo que distingue a Emiliano Zapata es que le puso la esencia social a esta revolución que se visualizaba política. La prioridad para Madero era  el cambio de régimen  y después venían las necesidades sociales. 

Este ejército de campesinos carecía de armamento y de muchas cosas. Pero, a pesar de que los Zapatistas perdieron la guerra, el ideal Zapatista de la restitución de tierras fue plasmado en la constitución de 1917 porque lo demandaron las multitudes movilizadas. En el artículo 27, se cita el derecho del  pueblo hacia las tierras, montes y aguas.

Creo que eso fue el gran legado que la revolución campesina le da hacia México. 

Hablemos del México de hoy: ¿Se han cumplido los ideales de Emiliano Zapata?

En vida, desgraciadamente no los vio consolidados. Ya después de que fallece Emiliano Zapata el 10 de abril de 1919, los gobiernos que se establecieron después de la revolución- de 1920 hasta la fecha- tuvieron la necesidad de voltear a ver las  necesidades de los campesinos e indígenas, pero respaldadas por la política.

Surgió el gobierno de Lázaro Cárdenas en los años 30 y allí se crean los Ejidos por mandato presidencial. Y allí el gobierno emanado de la revolución les da las tierras, pero con una concesión: que votaran, que fueran clientela política para el partido que se estaba gestando el Partido revolución Mexicana (PRI), que durante años se fue transformando en un partido hegemónico, que actualmente está vigente en México. 

Pero creo que el  pensamiento del Zapatismo está vigente en las comunidades tanto de los campesinos indígenas y en la lucha por sus derechos, porque el General Zapata- después de ser asesinado- es símbolo de dignidad y lucha. 

Zapata en la  post revolución y en la actualidad ha tenido que influir en  movimientos sociales para seguir reclamando esa tan anhelada justicia social en el campo, porque no se han acabado las demandas de la justicia, en el aspecto social,  de seguridad e igualdad.

Creo que lo que ha distinguido a México es la dignidad de su pueblo.  Gracias a ese pueblo no se ha caído el país, porque gracias a la sociedad, ha ganado sus derechos, inspirados por ese contexto histórico. Pero fue gracias al pueblo mexicano, que ha luchado – ya no en una revolución- sino en  una revolución de consciencia, en la igualdad de derechos tanto de hombres y mujeres, el apoyo al  campo, a la seguridad y en el área de la autosuficiencia alimentaria. 

 Creo que ese último tema ha servido durante muchos años a los gobiernos emanados de la revolución y a los actuales. Pero ha sido un discurso retórico, porque no  le han tenido la plena atención al problema agrario. El resultado es que  los pueblos indígenas y campesinos en México ya no  pueden sostener una familia  por la producción de la tierra por falta de insumos, desinterés institucional y desviación de recursos. 

Por ello, el fenómeno de la migración a EE.UU y los campos abandonados. Pero esos campos fueron herencia de la revolución. Por ello es importante ese ejercicio que estoy viviendo en este tercer congreso agrario de National Latino Farmers and Ranchers de organizarnos, unirnos, porque dejarle todo al gobierno no es sano. Porque los grandes cambios que ha tenido la humanidad se han gestado desde la gente de abajo. 

Por ello, el pensamiento de Emiliano Zapata está vigente. Allí está trastocando las demandas actuales que laceran a la sociedad de mí país. Zapata es consigna de justicia social.  

FIN DE LA PRIMERA PARTE – Estén atentos a la segunda parte de esta entrevista por publicar pronto en www.nlfrta.org

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *